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eso de extrañar...

a mis apenas seis años de edad, me separé de todo mi mundo: abuelos paternos, escuela, amigos, ciudad... para mí fué algo terrible... no lo podía creer... recuerdo haber llorado y cuando recibí la noticia... tenía yo noción de la distribución geográfica del país y creo haber entendido a donde íbamos... era lejos... crecí y me formé por 10 años en una ciudad en la que no teníamos a nadie más... éramos la familia nuclear y yo... me acostumbré a extrañar al resto de la familia... era normal querer verlos... era normal separarnos una vez que los veía... después fue un ir y venir de todos los que conformamos ese núcleo... el hecho es que llega un punto en que te haces inmune a extrañar... no es que no extrañes... pero vives con eso... si uno crece acostumbrado a extrañar... es bastante factible que no necesite sustituir lo que no extraño... si no necesitas... no hay prisa...

aprender

La curiosidad… El interés por cosas nuevas. Querer saber por gusto. Darte cuenta de que cosas que descartaste en el pasado ahora te resultan interesantes. Saber lo que no sabías. Pensar como no pensaste que pensarías, y no saber cómo pensabas como pensabas. Ver lo que no veías y entender lo que no entendías, o entender lo que creías que entendías. Conocerte y entenderte más. Es la vida.

Retos

Cuando hay que llevar a cabo tareas que cualquiera pudiera hacer, resulta aburrido y poco satisfactorio llevarlas acabo.  Se corre el riesgo de caer en la mediocridad y volverse uno flojo.  Hacer éste tipo de tareas mejor que los demás no resulta atractivo. En cambio, cuando lo que hay adelante es un reto,  es difícil, e implica además de ingenio, arduo trabajo… Entonces sí.  Háganse a un lado.  Ahí les voy. Es necesario vivir con retos.  Te hace mejor persona en todo sentido. Si no hay, más vale que los inventes.

La felicidad en pedacitos...

Tengo claros cuales son los aspectos claves de la vida. Mi religión me los enseñó. No los cuestiono y me hacen sentido. Además concuerdan con otras ideologías y corrientes. Me queda claro que hay que trabajar con ciertas prioridades y en varias cosas si se quiere lograr un equilibrio y por lo tanto la felicidad. El detalle es que no sé si soy complicado de más o así me tocó, pero siento que la felicidad a mí me ha tocado en pedacitos en distintas áreas geográficas. Toda la vida. No me puedo resistir a ciertas experiencias, que implican poner en riesgo o sacrificar ciertas otras. Me queda claro que jamás hubiera podido vivir una vida "normal", como la de la mayoría de la gente que conozco. Me llega a preocupar el hecho de que tal vez nunca pueda. Pero aún ahorita, lo nuevo y la aventura son tentaciones que no me dejan en paz. Y siempre están. Sería perfecto poder combinarlo con estabilidad en otros aspectos claves de la vida. Pero no se puede o aún no sé cóm...

Avanzando

Si te enfocas en tener lo que te falta, no olvides cuidar lo que ya tienes...

Acerca de la debilidad y el respeto…

La gente no respeta la debilidad en una persona aparentemente sana… ya sea física, mental o emocional. Pueden sentir lástima, tal vez basada en un poco de empatía, pero no deja de ser lástima. Pero creo yo, que para perder puntos en cualquier tipo de grupo, la debilidad emocional es la de mayor peso.

Raspadas y moretones

De niño siempre cortado, siempre raspado y siempre golpeado.  Sin miedo.  Invencible.  Indestructible.  Siempre para adelante.  Todo se cura.  Todo tiene solución.  Siempre hay marcha atrás.  Nada parece grave. Buscando sentir euforia, miedo, adrenalina, logro… Con el tiempo se vuelve uno más cuidadoso y cuidadoso de más.  En todo sentido.  Cauteloso en el trabajo y en la vida.  Buscando no cortarnos, rasparnos y golpearnos; pero aún así buscando emociones y logro. Los extremos por lo general son peligrosos y hasta malos, pero hay que tenerlos en mente y buscar el equilibrio sano.