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Raspadas y moretones

De niño siempre cortado, siempre raspado y siempre golpeado.  Sin miedo.  Invencible.  Indestructible.  Siempre para adelante.  Todo se cura.  Todo tiene solución.  Siempre hay marcha atrás.  Nada parece grave. Buscando sentir euforia, miedo, adrenalina, logro… Con el tiempo se vuelve uno más cuidadoso y cuidadoso de más.  En todo sentido.  Cauteloso en el trabajo y en la vida.  Buscando no cortarnos, rasparnos y golpearnos; pero aún así buscando emociones y logro. Los extremos por lo general son peligrosos y hasta malos, pero hay que tenerlos en mente y buscar el equilibrio sano.

Los malos...

Lo malo de la situación que vive el país actualmente, es que hay malos que bajo otras circunstancias hubieran sido buenos. Hasta muy buenos. A unos les tocó más fácil ser buenos. Buenos que bajo otras circunstancias, hubieran sido malos. Hasta muy malos. Tema extenso...

Y que la vida es pasajera...

Cuesta entender que el tiempo pasa y que no vuelve... Supongo que así será toda la vida... Cuando pienso mucho comienzo a extrañar épocas, momentos y gente... Después pasa...

Encrucijadas

Me llega a detener más el miedo de arrepentirme de tomar una decisión equivocada por el arrepentimiento posterior, que la decisión y sus implicaciones directas. Problema detectado.

De los efectos positivos y demás...

Tengo comprobado que el poner en práctica ciertas normas de mi religión, tienen un efecto positivo en la vida.  El hacer oración es preguntar, responder, darle vueltas a ciertos asuntos, y llegar a respuestas.  El ofrecer el trabajo a Dios, por razones obvias te hace esforzarte más, pues quieres regalar algo bonito.  El recordar a medio día a nuestra Madre, es una pausa refrescante.  El llevar a cabo un examen de conciencia, nos hace reconocer errores y reforzar lo bueno.  El empezar el día con Misa y Comunión te cambia el día, reforzando todo lo anterior. Sin embargo, yo no dejaba de verlo como algo terrenal.  Me parecía muy obvio que éstas acciones tengan, por su misma naturaleza, efectos positivos. No dudaba que todo esto fuera agradable a Dios.  Pero nada más. Pero después viene la "magia"… esa que yo sé que no es magia… La oración se vuelve una conversación.  Viene la continua conciencia de que uno no está sólo....

Metitas

De repente hacen falta metitas a corto plazo. Dan pila.  Las metas largas también hay que descomponerlas en metitas.  Es más fácil no perder el vuelo.

Forzando cosas…

He vivido, dentro de lo que cabe, respetando a los demás. He aprendido que muchas veces para que se logren objetivos personales, es necesario meterse un poquito en áreas de los demás.  Forzando cosas.  Incomodando. Cuando lo considero correcto, justo o por lograr un objetivo en común, no me causa problema. Cuando siento que estoy interfiriendo, me causa problema. Viene la indecisión… un logro contra incomodar a alguien más… aunque en ocasiones le conviene a ese alguien más, sólo que aún no lo sabe… Hay veces que hay que ser un poquito egoísta…